miércoles, 13 de enero de 2010

Elal



Varuna-Vishnu tenía el Cielo por vestido, no conocía el sueño y nada escapaba a su vigilancia, pues sus oídos eran las estrellas y éstas eran innumerables.

De su garganta manaban las siete corrientes de agua celestial, fuentes de todos los ríos de la Tierra. Dios de las Aguas y de la Verdad, enviaba la hidropesía como castigo a los malos: “Pues el Mal es la Mentira, y no hay otro bien que el Bien, que es la Verdad”.

Es el justiciero. Soberano del orden, tanto físico como moral.

Varuna-Vishnú está presente en todas partes.

“Sigue la huella de los pájaros que vuelan por el cielo lo mismo que el surco del navío en las aguas”.

Conoce el pasado y el porvenir.

Es testigo de toda acción y presente estaba, asimismo, en toda convención. Ninguna autoridad iguala a la suya.

También se lo describe montado en Garuda.

ELAL, es el personaje central de la mítica Tehuelche, más que un dios, es un héroe educador, iniciador de la estirpe, maestro de la caza y protector.
En la legendaria isla creada por KOOCH, nació ELAL, hijo del gigante NOSHTEX y TEO (Nube).
Fue el Cisne, quien trajo a ELAL siendo aún muy pequeño. El Cisne depositó al niño en la cumbre del Cerro CHALTEN (Fitz Roy) donde durante tres días y tres noches, protegido por las aves, contempló la nueva tierra.

ELAL, fue el creador de los CHONEK (Tehuelche), reveló a los hombres el secreto del fuego, inventor del arco y las flechas, les enseñó el arte de la caza y como seres creados a su semejanza les inculcó principios de moral y conducta.
Finalmente, el ciclo termina con el alejamiento del héroe, que ha cumplido su misión, para dar lugar al hombre sobre la tierra.

ELAL desciende de la montaña, reúne a sus fieles camaradas, les prohíbe que le rindan homenaje alguno y retorna a su Isla llevado por un majestuoso cisne. Es en esa misteriosa Isla donde ELAL aguarda a los CHONEK muertos, que llegan guiados por WENDEUNK, un espíritu tutelar que lleva la cuenta de las acciones de todo Tehuelche.

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